viernes, 11 de octubre de 2019

37 AÑOS DE QUE ?


La celebración por el aniversario 37 de la recuperación de la democracia sufre de una imprecisión que me parece muy importante.

En 1,982 se recuperó la posibilidad y las condiciones para  construir democracia. A partir de entonces, el pueblo, la institucionalidad, y en general, el estado boliviano se dio a esta tarea.

Los perversos y malévolos políticos tradicionales, los gobiernos neoliberales, al calor de la denostada democracia pactada, cristalizaron uno a uno los cimientos y la estructura de lo que luego vino a llamarse “democracia”.

- El establecimiento de la Corte Nacional Electoral, y su sala plena de notables (resolviendo las falencias que permitieron la existencia de “la banda de los 4”)

- La creación y puesta en marcha del Ombudsman o Defensor del Pueblo

- La creación del consejo de la Judicatura (posterior Magistratura)

- La creación del Sistema de Administración y Control gubernamental SAFCO

- La implementación del Sistema de Contrataciones Estatales SICOES (Ley 1178 Safco)

- Descentralización verdadera y efectiva, por medio de la Ley de Participación Popular

Varios otros temas e iniciativas fueron parte de esa construcción democrática, que permitió la llegada al poder del régimen que asumió en 2006. Lejos de continuar con este proceso, enmascarando con discursos altisonantes, se fue desvirtuando cuando no destruyendo esta frágil institucionalidad.

- Nunca más la banda de los 4. Ahora son al menos tres “generaciones” de 7, a cual peor que la otra.

- El defensor del pueblo cambió la orientación y el espíritu con el que fue creado. Hoy es un operador político más y responde a intereses distintos a los del pueblo.

- El consejo de la magistratura es parte del nuevo régimen de autoridades “electas” por mínimas votaciones, escasa legitimidad y ninguna competencia. También responden a intereses completamente ajenos al sistema de justicia.

- El control administrativo y financiero está a cargo de funcionarios interinos, militantes del partido de gobierno. Las empresas “nacionalizadas” mantienen la figura de Sociedades Anónimas, para esquivar el alcance de la ley 1178.

- Los niveles de discrecionalidad en el uso de los bienes del estado, el tráfico de tierras fiscales, el manejo de fondos de manera irregular, etc.

- El sistema de contrataciones estatales es burlado permanentemente por medio de decretos que autorizan contrataciones directas (sin fiscalización ni transparencia)

- Pese a que la Constitución 2009 dice rescatar la voluntad popular, y pone en marcha la Autonomía, nunca existió el Pacto Fiscal que redistribuya los recursos del estado, de forma que los niveles sub-nacionales tengan alguna capacidad de gestión.

En resumen, fueron 23 años de lenta, paulatina, y conflictiva construcción de democracia, seguidos por 13 años de destrucción, amague y burla sistemática.

Llevar a cabo elecciones no es sinónimo de democracia. En una realidad tan profundamente desinstitucionalizada y con la enorme cooptación de poderes, es difícil considerar que vivimos en un estado de derecho.

No sé si esto es dictadura, no me parece que sea importante determinarlo. Lo que está claro es que no es democracia.       


Hector Castro G.  * 11 Oct 2019



viernes, 4 de octubre de 2019

BOLIVIA POLARIZADA


Esta última década, que huele a surrealismo y a fábula mal escrita, tiene como protagonista, víctima y culpable, al pueblo boliviano.

La cultura de la confrontación, de la polarización, de la intolerancia, y de la revancha son ahora parte del día a día, y no importa cuál es tu participación, tus intereses o tu posición en la sociedad.

Todos somos odiados por alguien, y todos odiamos a alguien. No es algo fácil de admitir, especialmente si nos pasamos la vida intentando cultivar valores precisamente opuestos a esta cultura. Todos los días vemos la Tv, escuchamos la radio, y olemos los incendios. No nos faltan razones para odiar, y el proceso de aprendizaje es espontáneo e involuntario.

Somos bombardeados por discursos renegados, nos asfixian con imaginarios que no son nuestros, y nos ametrallan con complejos pseudo ideológicos. Este perverso plan es tan intenso que más y más ciudadanos van cayendo en el movimiento odiador.

Bolivia está polarizada, está dividida, en tantas formas y con tantos argumentos, que ninguno es realmente cierto y consistente. Por eso necesitan recordarnos todos los días que debemos odiar a alguien.

K´aras y t´aras  *  cambas y collas  *  privatizadores y nacionalizadores  * izquierdistas y derechistas  *  neoliberales y socialistas  * campesinos y citadinos  *  transportistas y pasajeros  * médicos y ministros  * corruptos azules y  corruptos verdes  *   policías y militares  * y muchos etcéteras. En fin… son muchos versus, y no quiero ni comenzar con la coyuntura electoral.    

La verdad es que todas son posiciones completamente maleables, si llegan a ser verdaderas, y pienso que nada puede quedar como insalvable. La única y verdadera polarización que sufrimos en Bolivia, y que nos lleva por este camino cada día más peligroso y que amenaza a nuestra sobrevivencia como país, es la de los que entienden y los que no entienden cuál es la situación real y verdadera que atravesamos.

En 2005 gran parte del 54 por ciento de los bolivianos sufría de desinformación, y existió un fuerte componente de ilusión.

Entre 2009 y 2014, subsistía un poco de ilusión, pero el fuerte era la política comunicacional, plagada de mentiras, medias verdades, y mitos creados para toda esa masa crédula, que ascendía hasta el 64% de la población (menos un componente de chanchullo nada despreciable).

En 2016 claramente la ilusión desapareció, y la masa crédula se redujo significativamente. Solo 41 % se mantuvo en el inocente optimismo, y Bolivia dijo No en 59 %.

Hoy, 2019, la población devota del continuismo es el 30 a 33%, y está compuesta por un sector que lucra con el proceso, otro sector que tiene aspiraciones de lucrar, otro que no sabe ni entiende, y finalmente está la población que sigue renegando por los españoles que se llevaron la plata y prefieren a chinitos que se lleven el oro; que no permitirán el regreso de los gonis, los Banzer, los paz Estenssoro,  los hilarion daza, y ni hablar de los mariano melgarejo.

Otro tercio tiene la figura clara,  su voto está definido por alguno de los candidatos con cierto potencial de lograr algo.

El tercio restante está indeciso. Volver a los demonios del pasado? * Quedarse con los demonios actuales? * Tal vez ese chinito que recién apareció sabe nomas.  * No sé yo, no me interesa la política  * Voy a preguntar a mi comadre, ella siempre me aconseja bien * Mmmmmm….mmmmm……no sé.

Ciertamente, este último tercio, buena parte del primero, y una parte del segundo harán muy bien en dedicarle un tiempo a meditar su decisión, informarse un poco, sin limitarse a los titulares de las noticias, y asumir su responsabilidad con el país. La experiencia reciente nos muestra que dejarse llevar por la campaña, renegar por renegar de acuerdo a instrucciones de algún renegado mayor, creer cualquier barbaridad que le cuentan los medios oficiales, y votar sin saber nada, nos llevan a donde estamos.

Tenemos uno de los peores gobiernos de la historia, pero está ahí porque nosotros los elegimos. Tu voto es solo uno, y es el más importante de todos.

¿Eliges ser de los que entienden?  ¿O prefieres ser de los que todavía no entienden nada?


Hector Castro G. * 04 Oct 2019

jueves, 3 de octubre de 2019

EL BOLIVIANO QUE NO ES CAPAZ DE DECIR NO

La vida y el destino me han llevado por gran parte del país por razones familiares, laborales y de esparcimiento. En el camino tuve la posibilidad de interactuar con los bolivianos y su diversa idiosincrasia. No soy un académico, pero me gusta mirar, escudriñar, evaluar, conocer, y hasta ser insoportablemente inquisitivo.

Nací y crecí en Oruro. En algún momento de mi infancia tuve un amigo, ayudante de mi padre, llamado Raúl. Un joven de 18 años, que conservaba el corte de pelo de su reciente servicio militar en el regimiento Camacho. Oriundo de Poopó, escasamente alfabeto, muy buena onda. Me enseñó a manejar bici, y seguramente este es el anclaje de algunos recuerdos muy vivos.

Mi familia emigró a Cochabamba, apenas saliendo de la hiperinflación terrible en el retorno de la “maravillosa democracia”, dejando atrás el oscuro periodo de “orden, paz y trabajo”.

Poco tiempo pasó para que conozca a Clara y Bella, mis primeras vaquitas, holando-uruguayo-criollas, tomé contacto con la tierra, el suelo más concretamente, y me dedique a labores agrícolas en el Morro de Iquircollo. Recuerdo a Celedonio, Fanor, el “pillo”, el Willy, el Jesuco, y doña Sofí, mis colaboradores. Personajes que trabajaban como Superman el sábado, cobraban los jornales,  desaparecían el domingo y lunes, y el martes resaqueaban como lagartijas al sol.

Recorrí varias veces los valles cochabambinos, comprando y vendiendo insumos, productos, agroquímicos, etc. Interactuaba con muchos vallunos en época de estiaje, recorriendo a pie, de día y de noche el Sistema de riego No. 1. Azadón al hombro, kilómetros y kilómetros, limpiando basura de los canales y vigilando que nadie se lleve el agua que no le tocaba.

Recuerdo a personajes pintorescos como el Qanchis poncho, el T´ogo ñahui, el alkho simi, y el Pili chaki. Que tipos buena onda. Siempre tenían un casquito para invitar a quien trabajaba, pero cuidado!...si necesitaban agua de la acequia se convertían en lo que sea necesario convertirse. Los puñetes eran tan frecuentes como los machetazos.

Mis actividades agrícolas me llevaron a emigrar al trópico cochabambino, a ver qué pasa con el desarrollo alternativo, cultivar piñas, palmitos y “bastones del emperador”. La gente es básicamente la misma que conocí antes en mi vida. Altiplánicos y vallunos. La idiosincrasia era distinta. Era imposible competir con los emolumentos de las pozas de esos tiempos. Hoy usan licuadoras y microondas.

Encontré que el boliviano criollo (no es más indígena) es un luchador. Lucha por su propio bienestar y el de su familia, a menos que deba luchar contra su familia, pero ese es otro tema. Tiene muy poco sentido comunitario, ya no existe el concepto de “ayllu”, y el verdadero derrotero del individuo es ganar más que el vecino, no importa cómo.

No es un ciudadano que tenga mucho interés en su hábitat, en la calidad de vida de su sociedad, ni está muy dispuesto a dar un paso al frente para liderar su colectivo en pos de objetivos comunes.

Esta percepción me tiene pensativo hace tiempo. El circunstancial habitante del chalé de San Jorge es un típico personaje de estos que tanto vi en mi vida. De acuerdo, tiene una formación particular en actividad sindical, es marxistoide, corrió el proceso entero del Alba, progresismo, socialismo XXI, etc. Tiene asesoramiento y conducción permanente de la inteligencia cubana, venezolana, Podemista, y otros “elementos de consignas foráneas”.

Pero….es posible dejar la esencia en el camino? Estará tan convencido de que el continuismo es lo más indicado en su proyecto personal e íntimo? No será más tentador retirarse, como dijo, con su quinceañera a su chaco, o a cualquier lugar? Cuanto pesan los intereses del entorno? Cuanta presión hay del ámbito internacional? Que disposición habrá de los cárteles que sabemos, para dejar de tener semejante influencia en un país tan bien ubicado?

No sé, muchas preguntas que seguramente no conoceré nunca la respuesta.
Escucharé a mi t´inkaso, seré bueno, y NO votaré por él.


YO NO PUEDO COMPRENDER ….


Hector Castro G.  *  3 Oct 2019

miércoles, 18 de septiembre de 2019

DECLARATORIA DE DESASTRE

A continuación apunto algunas razones por las que presumo hay tanta resistencia a promulgar el decreto supremo que declare Desastre Natural por los incendios en la Chiquitania.

La presencia internacional, solicitada por el Gobierno boliviano, podría poner en evidencia lo siguiente:

     Todas las actividades del gobierno enfocadas en la campaña electoral

Existen muchísimas fábricas de cocaína en toda la región. No hay forma de evitar que sean accidentalmente encontradas.
    
    La mina (de uranio?) cerca a Piso Firme, es  "secreta" (es propiedad de George Soros?) Se construye carretera asfaltada sin otra razón ni destino.
   
   La inmensa cantidad de colonizadores, mal llamados interculturales, que responden a razones socio-políticas y electorales.
   
   La ubicación de ciudadanos de occidente en la Chiquitania, en zonas que no tienen  vocación agrícola sino forestal.
   
    La concesión de tierras en zonas agrícolas o pecuarias a ciudadanos (no comunidades, como indica la ley) conectados con el poder, que buscan lucrar sembrando coca donde  sea posible, alquilando a empresarios, menonitas, etc. y finalmente buscando el valor de reventa.

El uso discrecional de toda la ayuda humanitaria del interior y del exterior. No siempre llega al destinatario final, y muchas veces es usada como campaña electoral.
  
     El enorme negocio del tráfico de tierras, que se da en todo el país, pero tuvo crecimiento  exponencial en las tierras bajas del oriente.
    
    El nuevo órden y cadena de mando al que se someten los altos mandos de las fuerzas  armadas.
   
     El uso discrecional y trato inhumano de los efectivos de las fuerzas armadas en ejercicio del servicio militar.

En fin, esta es solamente una especulación de mi parte. Será usted, estimado lector, quién juzgue cuanto me aproximo a la realidad, y como se justifica esta negativa rotunda a acudir al concurso internacional en un desastre que tiene consecuencias para toda la humanidad.


Hector Castro G.  *  18 Sep 2019

jueves, 12 de septiembre de 2019

VICEPRESIDENCIA, LA QUINTA RUEDA

El propósito de esta columna es de ilustrar a las generaciones más jóvenes, que solo conocen por referencias, frecuentemente tendenciosas, lo que sucedía en nuestro país antes de este periodo oscuro, que tiene la habilidad de crear una realidad virtual, denostando permanentemente a cualquier personaje o coyuntura del pasado.

La anterior Constitución, la de 2004, ni siquiera menciona las atribuciones específicas  del Vicepresidente de la Nación, más allá de la presidencia nata del Congreso Nacional, remplazar al Presidente en caso de ausencia temporal, y su participación en el concejo de ministros, sobreentendida como una especie de enlace y coordinación entre los poderes ejecutivo y legislativo, para mejor desempeño administrativo del gobierno de la nación.

Es muy frecuente escuchar, al calor de la campaña electoral, que Carlos Mesa fue parte del gobierno de Sánchez de Lozada y por tanto, corresponsable, mancomunado y solidario, de todas las acciones de dicho gobierno. Sin embargo, nunca ocurrió que el vicepresidente tenga una función trascendente, atribuciones administrativas, y menos ejecutivas o poder de decisión  en el ámbito del Poder Ejecutivo.

No fue una característica circunscrita a Carlos Mesa, sino que cada vicepresidente que ejerció durante el periodo democrático iniciado en 1982, tuvo que limitar sus actividades a este rol, y ninguno mostró mayores aspiraciones.

Si hubo alguna gestión destacada en este ámbito, fue correspondiente a la personalidad y particularidades de cada vicepresidente:

Víctor Hugo Cárdenas destacó por su aporte a la construcción de la democracia, impulsando la creación del Tribunal Constitucional, la Defensoría del pueblo, el Consejo de la judicatura,  la incorporación de la población indígena en las reformas constitucionales, etc.

Jorge Tuto Quiroga, lejos, muy lejos de participar de un gobierno de facto, como falsamente se relata, llevó adelante gestiones importantísimas en pos de la reducción de la deuda externa del país, por medio de iniciativas multilaterales, la iglesia católica, etc. También fue un personaje importante en la política de reducción de cocales en la zona ilegal del trópico de Cochabamba, compensando con 2,500 dólares por cada cato reducido, y apoyando la reconversión con programas de asistencia técnica, apertura de mercados, construcción de infraestructura, etc.

 Los excelentísimos señores Presidentes de la República, mantenían una imagen y una presencia que no dejaba lugar al segundo mandatario. Entre la capacidad política, la preparación, y el ego de estos personajes, era impensable que el Vice tenga la autoridad y el poder que conocemos actualmente.

Una gestión trascendente e históricamente destacada fue la de Víctor Paz Estenssoro, la del 21060, la de la famosa relocalización. Pocos recuerdan, y muchos no saben quién fue el Vicepresidente.

Ya quisiera Carlos Mesa haber tenido el poder de llevar adelante el 10 por ciento de lo que hoy le atribuyen sus detractores, del oficialismo y de oposición.

Como información complementaria, fueron vicepresidentes en este periodo democrático, además de los citados arriba, Jaime Paz Zamora, Julio Garret Ayllón, y Luis Ossio Sanjinés.


Hector Castro G.  *  12 Sep 2019


miércoles, 5 de diciembre de 2018

OPOSICION?

Entiendo como "oposición" a un sector de la ciudadanía que tiene una posición política opuesta al gobierno. Ser de oposición no significa que automáticamente apoyo a algún candidato, que echo de menos a otro, o que soy empleado o funcionario de alguna organización política.

SOY DE OPOSICIÓN porque me opongo a un gobierno que desprecia por completo la constitución y las leyes.

ME OPONGO al despilfarro sinvergüenza, gastando sin control los recursos de los bolivianos en propaganda política permanente.

ME OPONGO a la priorización del culto a una persona, despreciando la salud, la educación, la seguridad ciudadana, la competitividad como país, etc.

ME OPONGO a quienes critican tan enérgicamente la privatización, y hacen uso indiscriminado y abusivo del patrimonio, recursos y bienes del estado, como si fueran de su propiedad.

ME OPONGO a todas las prácticas administrativas discrecionales, que han dado lugar a la corrupción sin precedentes, a la impunidad y el terrible deterioro de la institucionalidad.

ME OPONGO a la explotación del patrimonio natural de los bolivianos y del planeta, destruyendo eco sistemas, contaminando de manera irreversible nuestros ríos, selvas y suelos. La minería, la caza y pesca, las actividades petroleras, la cadena del narcotráfico, la industria maderera, etc. sin ningún control, sin planificación y sin responsabilidad por las consecuencias.

ME OPONGO a la degradación y degeneración de las instituciones del estado creadas para el control y la fiscalización. Contraloría, fiscalía, poder judicial, tribunal constitucional, etc.

Sobre todas las cosas ME OPONGO a que no se respete la constitución, no se cumpla con el dictamen de la ciudadanía consultada en referéndum, que se utilice a profesionales mediocres y sin moral en el tribunal constitucional y el tribunal supremo electoral para determinar el futuro del país, por encima de todo el ordenamiento legal vigente, creado a medida por estos mismos gobernantes.

Ellos tienen un plan. Se rigen por un libreto, y vienen cumpliendo paso a paso cada uno de sus objetivos. Así funciona el régimen, es una realidad que no podemos soslayar. Son poderosos, mientras sigan sus lineamientos. Son profesionales, tienen experiencia, disponen de los recursos del estado, no tienen escrúpulos, y sus metas son claras.

Pero... cometieron un error !!! Buscaron viabilizar otra re elección por medio de un referéndum, al que convocaron porque la constitución no permite más re elecciones. Les falló el cálculo, y no lograron la mayoría, pese a sus oscuros esfuerzos, y ganó el NO. 

Cometieron un error que abre una oportunidad a la libertad y a la democracia.
Este es el momento de ser bolivianos de verdad, y salir a defender el estado de derecho. Solo este argumento del 21F podrá aglutinar a los bolivianos en defensa del país.
Hoy no importa si alguna vez creíste en el proceso de cambio, no importa si fuiste parte del gobierno, si fuiste parte de los gobiernos anteriores, no importa nada !!!

Ahora es cuando solo importa si eres boliviano y sientes la responsabilidad y obligación de defender la libertad y la democracia.

Hay muchos compatriotas en las marchas, vigilias y movilizaciones, sacrificando tiempo y recursos valiosos.

BOLIVIA CUENTA CONTIGO !!!

Hector Castro G. * 5 Dic 2018

miércoles, 18 de mayo de 2016

QUE NOS PASA?

Hay serias sospechas de estupro, circula la informaciòn de que provocaron aborto, hay testigos de violencia familiar, afirmaron que naciò un niño y que despues falleciò sin que el padre siquiera se conduela, encerraron a la madre de manera ilegal, nunca explicaron como ella gestionò tantos contratos millonarios con el estado boliviano, no aclaran las sospechosas relaciones amorosas con un ministro, niegan la existencia del hijo, detienen al abogado y a la tìa por tràfico de personas que segun ellos nunca existieron (?¿?¿), todo esto involucra al màximo nivel en la administraciòn del estado......y la gente "se siente decepcionada" del periodista, que tiene todo el derecho de acertar o equivocarse en su labor de informar. 

Me parece que hay un serio problema de valores en la ciudadanìa, o la agenda mediàtica del gobierno es realmente eficaz, y logra instalar estupidez en las cabecitas de los que no quieren ver la realidad y reaccionar ante toda la podredumbre de la que el 54% del electorado es co-responsable.



Hector Castro G. * 18 Mayo 2016

jueves, 17 de marzo de 2016

MORAL LESS


El nivel de inmoralidad es tal que para "limpiar su imagen" debe decir que no sabe si naciò, no sabe si muriò, parece que no sabe si existe, o existiò, etc. No conozco a otro padre que actue de esta manera, ni siquiera los malos de verdad.

Me parece importantìsimo no perder la perspectiva, y que todos rechacemos y condenemos esta impresentable forma de ser y actuar. No es el mensaje ni el ejemplo correcto para nuestros hijos.
Esto va mas allà de ideologìas, afectos o desafectos polìticos. La indiferencia no es una opciòn.

Hector Castro G. * 17 Marzo 2016  


domingo, 21 de febrero de 2016

EL DESAFIO MAS GRANDE DE LA HISTORIA RECIENTE DE BOLIVIA


La hipótesis de la victoria del NO, que parece cada vez más cercana, plantea el desafío más grande que tenemos los bolivianos en los últimos años.

El MAS tiene por delante el desafío de encontrar una candidatura renovada y refrescante, más allá del alto porcentaje de renovación que tiene en sus asambleístas, necesitará renovar liderazgos.

La derrota del SI pondrá en evidencia algo que ya sale a relucir, y es la gran conflictividad y lucha interna. El MAS es una gran confluencia de intereses sectarios y de intereses personales. No se explica de otra manera el destape de la corrupción en el Fondo Indígena, el tráfico de influencia evidente en el caso Zapata / CAMC, y los últimos acontecimientos en la alcaldía de El Alto.

El MAS no es un partido, es una confluencia de grupos corporativos, cada uno con sus propios dirigentes, sus propios intereses personales, y lo único que mantiene cohesionados a todos estos intereses es que la figura del caudillo mantenga su situación.

No son seguidores de una ideología, no les interesa una política de estado, no son simpatizantes de Evo Morales por su liderazgo. Simplemente necesitan mantener su espacio de poder, influencias y negocios, o en su caso, acceder al espacio prometido (de ahí la alta renovación en la ALP).

Por tanto, ante la imposibilidad constitucional de re elección, los problemas afloran y se exacerban. No tienen alternativa para la candidatura 2019.

El sucesor no solo deberá contar con el apoyo de estos innumerables intereses. Evo Morales deberá tener certeza de elegir a quien le asegure subordinación, obediencia, y lealtad a toda prueba. El proceso de selección revelará otro fenómeno hasta ahora oscuro. Cuál es el entorno cercano al presidente? Quienes son los “leales” a Evo?

El desafío es enorme, puede acarrear serios momentos de inestabilidad en el MAS. Quedan cuatro años de gobierno muy complicados para este sector político y para el país.

La oposición, por su parte tiene un desafío talvez mayor. Encontrar consensos para unificar fuerzas en torno a una candidatura fuerte y capaz de afrontar una elección nacional de manera seria y competente.

Los líderes del pasado tienen el escenario extremadamente complicado, por la agenda mediática del gobierno, la persecución judicial, y especialmente por el descrédito cultivado en estos últimos diez años.

A la luz del presente, creo que cuatro años son muy cortos para crear y desarrollar un solo liderazgo que responda al menos a la mayoría opositora.

Será tiempo de formar y promover un equipo de trabajo, y no simplemente un caudillo con entorno oportunista?

El desafío es monumental.



Hector Castro G. * 21 Febrero 2016


sábado, 20 de febrero de 2016

LOS GOBIERNOS DEBEN SER DE LEYES MAS QUE DE HOMBRES


Estoy cansado de este debate intrascendente. Hasta cuando entenderemos que el país merece mejores actores, con mejores discursos, que promuevan el verdadero desarrollo, y el verdadero crecimiento del país?

El actual régimen ha tenido luces y sombras, es cierto, y debemos reconocerle algunos logros. Quienes ocuparon el palacio de gobierno en el pasado también lo hicieron. El problema es que las sombras opacan absolutamente a todas las luces. El balance es invariable y lamentablemente negativo.

Unos con la oscura privatización,  y la capitalizaciòn con una ley distinta a la que plantearon al electorado. Los otros que se deshacen en discursos de nacionalización, cuando la realidad es contundente y demuestra que nunca ocurrió.

Pareciera que nadie cree que el gobierno de hoy, y el actuar de la población en general està formando el futuro. La base moral, institucional y económica para la vida de nuestros hijos y nietos se define ahora. Mientras tanto, estamos sumergidos en una agenda de culebrones, escandaletes, corrupción de unos y de otros, y el socavado permanente de los valores y la moral, imprescindibles para comenzar a pensar en un estado sostenible y mínimamente adecuado para la sobrevivencia y el desarrollo de Bolivia.

A este paso, las próximas generaciones deberían ser expertas en diferenciar la derecha de la izquierda, y de la izquierda que actùa con derechismo, de la derecha que actùa de la misma manera. De la izquierda que no actùa, y de la derecha que se acomoda a la izquierda con discurso de derecha, y de todas las combinaciones posibles. Mucho temo que este conocimiento no les darà de comer.

Crear ídolos en el poder, y fantasmas en la oposición no nos ha llevado a ninguna parte. Porque pensar que el futuro será diferente, si continuamos en esta misma lógica?

Estamos a escasos días de un referéndum que no debería tener lugar, pero lo tiene. Vamos a decidir si cambiamos la ley de leyes, para que ese cambio permita una prolongación en el poder de quienes creen ser irremplazables. Esto no es democracia. La democracia es por definición el imperio de la ley.

Votarè NO, lo que no significa de ninguna manera, que mi voto vaya a los líderes del pasado. 

Mi voto es un acto de convicción de que “LOS GOBIERNOS DEBEN SER DE LEYES MAS QUE DE HOMBRES”.

Hector Castro G.  *  20 Feb 2016