MUCHA
DIVERSIDAD PARA ENTENDER CULTURAS
En Bolivia
cualquier análisis sobre cultura requiere comenzar por aceptar una increíble diversidad.
No se trata de distintos pisos ecológicos, de la impresionante variedad de
climas y hábitats, o de la impresionante cantidad de tradiciones, pensamientos,
convicciones y costumbres.
Es que todas
estas diversidades, además, se han desarrollado y han interactuado entre ellas. Bolivia es un gran
laboratorio de interacción. Cualquiera que intente ser purista en aspectos
culturales está equivocado de entrada.
Si utilizo
alguna IA para encontrar un inicio de análisis, obviamente será inútil. La
riqueza (abundancia) cultural boliviana es demasiado compleja para cualquier
algoritmo.
Para
ilustrar de manera sencilla esta conclusión, presento a Santa Cruz y su
impresionante crecimiento, solamente explicado por la inmigración. La tasa de
natalidad sería un enorme absurdo. La demografía y los números son ampliamente conocidos,
así que voy a asumirlos como ciertos e incuestionables.
Lo que es
valioso es comprender los fenómenos de inclusión tanto como los de repudio. Los
collas en Santa Cruz son una imponente realidad. Los cambas que rechazan esta
migración también existen, más allá de su origen o de su genealogía.
Para fines
de este intento de estudio, hay que entender que cada posición, cada
pensamiento y cada actitud son reales y verdaderas. Lo que piensa y siente cada
ciudadano es valioso y respetable.
Bolivia
necesita ejercer su carácter autonómico (que está en la Constitución), más que
pretender un federalismo terriblemente utópico y demagógico. El problema está
en las necesidades operativas del gobierno de turno. Aunque no quiera ser
hegemónico, necesita de los recursos de todas las regiones (más aun el masismo,
hegemónico por excelencia, que pretendió imponer ideología que no es barata en
la práctica).
Goni lo
entendió mucho antes de que fuera visible. Nunca estuvo de acuerdo con la
descentralización hacia las regiones. No quiso darle poder a los Departamentos.
Siempre supo que ese era el camino a la desintegración.
Hizo la “Participación
Popular”, que le dio recursos sin precedentes a los Municipios. El ciudadano boliviano
pudo sentir que su país entendía sus necesidades.
Para cerrar
el tema cultural debo decir que es muy amplio y no se puede cubrir en unas
pocas líneas. Hablar de autonomía y descentralización es solo un pedacito de
todo lo que Bolivia tiene como fenómeno cultural. Probablemente el más práctico
y tangible. Es el que llega a cada boliviano y su realidad, migrante o no.
Nota al pie:
Manfred se construyó gracias a la Participación Popular por que la entendió
como una gran oportunidad inmobiliaria. No sé porque nadie más lo hizo. Todos
los Alcaldes podrían ser ricos sin robar nada más que oportunidades de negocio.
Hector
Castro G. * 21 febrero 2025
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