jueves, 20 de febrero de 2025

 

MUCHA DIVERSIDAD PARA ENTENDER CULTURAS

En Bolivia cualquier análisis sobre cultura requiere comenzar por aceptar una increíble diversidad. No se trata de distintos pisos ecológicos, de la impresionante variedad de climas y hábitats, o de la impresionante cantidad de tradiciones, pensamientos, convicciones y costumbres.

Es que todas estas diversidades, además, se han desarrollado y han  interactuado entre ellas. Bolivia es un gran laboratorio de interacción. Cualquiera que intente ser purista en aspectos culturales está equivocado de entrada.

Si utilizo alguna IA para encontrar un inicio de análisis, obviamente será inútil. La riqueza (abundancia) cultural boliviana es demasiado compleja para cualquier algoritmo.

Para ilustrar de manera sencilla esta conclusión, presento a Santa Cruz y su impresionante crecimiento, solamente explicado por la inmigración. La tasa de natalidad sería un enorme absurdo. La demografía y los números son ampliamente conocidos, así que voy a asumirlos como ciertos e incuestionables.

Lo que es valioso es comprender los fenómenos de inclusión tanto como los de repudio. Los collas en Santa Cruz son una imponente realidad. Los cambas que rechazan esta migración también existen, más allá de su origen o de su genealogía.

Para fines de este intento de estudio, hay que entender que cada posición, cada pensamiento y cada actitud son reales y verdaderas. Lo que piensa y siente cada ciudadano es valioso y respetable.

Bolivia necesita ejercer su carácter autonómico (que está en la Constitución), más que pretender un federalismo terriblemente utópico y demagógico. El problema está en las necesidades operativas del gobierno de turno. Aunque no quiera ser hegemónico, necesita de los recursos de todas las regiones (más aun el masismo, hegemónico por excelencia, que pretendió imponer ideología que no es barata en la práctica).

Goni lo entendió mucho antes de que fuera visible. Nunca estuvo de acuerdo con la descentralización hacia las regiones. No quiso darle poder a los Departamentos. Siempre supo que ese era el camino a la desintegración.

Hizo la “Participación Popular”, que le dio recursos sin precedentes a los Municipios. El ciudadano boliviano pudo sentir que su país entendía sus necesidades.

Para cerrar el tema cultural debo decir que es muy amplio y no se puede cubrir en unas pocas líneas. Hablar de autonomía y descentralización es solo un pedacito de todo lo que Bolivia tiene como fenómeno cultural. Probablemente el más práctico y tangible. Es el que llega a cada boliviano y su realidad, migrante o no.

Nota al pie: Manfred se construyó gracias a la Participación Popular por que la entendió como una gran oportunidad inmobiliaria. No sé porque nadie más lo hizo. Todos los Alcaldes podrían ser ricos sin robar nada más que oportunidades de negocio.

 

Hector Castro G. * 21 febrero 2025

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