SANTA CRUZ NO LO ENTIENDE
Cuatro
millones de habitantes y setenta y cinco por ciento del alimento nacional, Santa Cruz no consigue entender su importancia
y significado para Bolivia.
El fenómeno
Camacho y la epopeya de 2019 han nublado nuevamente la posibilidad de que la intelectualidad
cruceña aterrice en la realidad. Lo que digo va a ser muy repudiado en esa
región, pero no es más que la absoluta y cruda realidad. No son capaces de
entender que un colla le diga la verdad a los cambas.
Santa Cruz,
con su tamaño e importancia, le debe a Bolivia muchísimo aporte en
intelectualidad, en liderazgo, en propuesta y en visión de futuro nacional.
Su complejo
de regionsita, su achunche nacional, su timidez y su trauma de excluida de
Bolivia, no hacen más que impedir que asuma el rol que le corresponde.
En tiempos
en los que Bolivia está dispuesta, lista, abierta, necesitada, en celo o
preparada para que alguien le muestre el camino al éxito, al crecimiento
económico o a la realización individual de cada boliviano, esta exitosa región
decide aislarse y hacerse a la exquisita.
Teniendo
toda la posibilidad de ser la locomotora del desarrollo nacional, de armar uno
a uno todos los vagones, y de conducir al país por las rieles del crecimiento
nacional, prefiere ocuparse de discutir el color de la locomotora, del traje
del maquinista, o si este individuo cree en Dios o no.
Son CUATRO
MILLONES de babosos peleando por quien cascotea el rancho. No entienden que
tienen intelectualidad suficiente y el potencial de liderazgo para asumir la
conducción nacional.
Su liderazgo
empresarial, cívico, político y social sufre del mismo complejo. No se la
creen. No lo entienden.
Mientras
sigan con su absurda lucha por ser cruceños más que bolivianos, no van a ser
capaces de entenderlo.
Santa Cruz
necesita de Bolivia. Bolivia necesita de Santa Cruz, y necesita que de una vez
por todas asuma su responsabilidad. Ser el hermano mayor conlleva la obligación
de hacerlo.
Si Gary Añez
“entrega” a su pueblo resulta que es criticado, pero su Gobernador electo es
simplemente enchirolado por el gobierno más débil e inepto de la historia. Por
favor… ubíquense !!!
Basta de
complejos, ya está bueno de creer que vivimos en el siglo diecinueve o veinte.
Es 2025 y Santa Cruz puede, si quiere, ponerse pantalones largos.
Hector Castro G. * 31 Ene 2025
No hay comentarios:
Publicar un comentario