LA UDP, EL 21060, RELATOS Y REALIDADES.
La actualidad
boliviana menciona con frecuencia y con alguna vehemencia lo que Bolivia vivió
durante el funesto gobierno de la UDP, del Presidente Hernán Siles Suazo y su Vicepresidente
Jaime Paz Zamora. Los medios hablan de los resultados y de las consecuencias,
de lo que ocurría en 1985, pero nadie repara en los antecedentes, en todo lo
que sucedió desde 1982, cuando este régimen asumió el poder.
Bolivia
gastaba mucho más que lo que recibía. El déficit fiscal era enorme. El aparato
estatal era obeso, especialmente en el área de la minería. La herencia de la
revolución de 1952 se imponía en cada presupuesto y en las prioridades de la
nación.
La propuesta
electoral de la Unidad Democrática y Popular, una conjunción de la izquierda
del MNR de Siles y del MIR Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Paz
Zamora, que representaban las antípodas de la derecha del militarismo de Banzer
y de muchos otros militares, planteaban medidas para controlar el déficit y la
inflación, al mismo tiempo que prometían evitar que las clases menos
privilegiadas sufrieran las consecuencias del ajuste.
La UDP, en
sus tres años de gobierno, lanzó más de 12 o 13 “paquetes económicos”, siempre
en viernes por la noche, que pretendían controlar la inflación. Ninguno
funcionó.
Así
transcurrieron tres años. La inflación descontrolada y los discursos populistas
cada vez más mentirosos e inefectivos. El bolsillo de los bolivianos necesitó
convertirse en mochilas, saquillos y carretillas para cargar su dinero.
Llegó 1985.
Hernán Siles (muy distinto a Arce Catacora) decidió acortar su mandato.
Renunció a su derecho constitucional de gobernar 4 años, aceptando su fracaso.
Juan
Careaga, experimentaba en la computadora de su hijo, una Commodore 64 (64k de
memoria RAM), corría distintos flujos para encontrar la solución al fenómeno
inflacionario. Encontró más que soluciones matemáticas. Fue el ingenio que
posteriormente dio curso al Decreto 21060. Era parte del equipo económico de
Hugo Banzer Suarez, quien ganó la elección de 1985.
Este fue el
aporte a Bolivia del Gral. Banzer, junto a muchos otros bolivianos destacados
como Ronald MacClean, que se pusieron a disposición de Gonzalo Sanchez de
Lozada, el que Victor Paz designó para liderar un equipo que encuentre el
camino en solamente tres semanas después de que Banzer, ganador de la elección,
entregara el triunfo a Víctor Paz Estenssoro.
Hoy, agosto
de 2025, la situación no es la misma que
en 1985, pero se parece mucho a 1982, cuando la UDP de Siles y Paz
Zamora no fueron capaces de encontrar soluciones.
Mucho temo
que el retoño de Jaime Paz, Rodrigo, 40 años después, busca cometer los mismos
errores de su padre, ofuscado por ideologías equivocadas. Si accede al gobierno
va a conducir al país a una situación tan complicada como la de 1985, que va a
necesitar agredir a los bolivianos más vulnerables. Tiene el mismo discurso
pintudo pero mentiroso.
Bolivia
necesita de un gobierno que sepa lo que hace. Necesita de un gobierno que tome
medidas duras pero necesarias. No necesita relatos ni promesas insostenibles.
Estamos en
1982, para ilustrar la situación, y no necesitamos llegar a 1985, a la hiper y
a la desesperación que requiera agredir a los más vulnerables.
Rodrigo Paz tiene
un discurso seductor y agradable, pero sin ninguna propuesta factible para solucionar
los problemas de fondo.
Tuto tiene
el programa muy claro, aunque no sabe comunicarlo efectivamente. Su plan
económico es una verdadera salida de los problemas causados por el masismo, que
fue muy parecido a la propuesta populista de Rodrigo Paz.
No menciono
nada de Edman Lara ni de JP Velasco, que son aditamentos secundarios e
irrelevantes, que no tienen ninguna trascendencia en lo que realmente importa. Bolivia
tiene problemas mucho más importantes que los pintorescos candidatos a Vice
Presidentes.
Rodrigo
promete sostener los problemas, suavizarlos, y que no le duela nada a nadie. NINGUNA
SOLUCIÓN.
Tuto promete
soluciones duras pero efectivas para la economía, aunque le duela a muchos,
pero que haya futuro para todos. SOLUCIÓN A LOS PROBLEMAS.
Al final,
está claro que el masismo es el que ha creado esta situación. Evo y Arce son
ricos. Los bolivianos seguimos pobres y muy complicados.
Hector
Castro G. * 31 agosto 2025